Saltar al contenido

Astronomía y metorología

El regalo de Prometeo

Nos creemos únicos, pero no es así de sencillo. Somos mitad humanos, mitad bacterias. No cooperamos conscientemente, nos somos indiferentes y vamos cada uno a nuestro aire, pero no viviríamos si nos separáramos. Es una extraña forma de amistad intangible.

Rapsodia de otoño

Para conjurar esa aparente decepción, cogí mis pinceles, como una bruja empuña su ramillete de tomillo, y me dispuse a exorcizarla la desgana a base de dibujar un día tras otro el mismo cielo, el mismo mar, las mismas piedras y el mismo árbol.

Una carta del Sol

Si todos viéramos las mismas cosas, no haría falta describirlas ni explicarlas. La vida sería un poco más monótona y hasta aburrida. Porque, ¿quién está seguro de que lo que ve es la realidad? Para empezar, nuestro ojo es una cámara oscura que proyecta en la retina todo aquello que se le pone por delante; pero la imagen está invertida y es nuestro cerebro el encargado de reinterpretarla.

El sorprendente esplendor de la hierba

No podemos apresurarnos por los caminos sin revisitar lugares, para no perdernos la sorpresa que, como una amplia sonrisa, nos devuelve una vez, entre miles, aquel paisaje anónimo que hoy luce con una belleza deslumbrante y desconocida.