La ensenada de Maratón y un perro persa
Había un perro en la playa, un “adéspota”, como llaman los griegos a los perros sin dueño, que sin molestar ni ser molestados intentan buscarse la vida de la mejor forma posible. Era un ejemplar grande, con mugre, con canas y con un andar parsimonioso, pero de cola alegre. La vida le había enseñado queLeer más »La ensenada de Maratón y un perro persa






