Lefkada

Dos locos cualquiera

Yo le puse el mote de Apagorévete; απαγορεύεται, en griego significa “se prohíbe”. Luego supe que se llamaba Stavros; así quedó convertido en Stavros Apagorévete. Era rechoncho, bizco, con los pantalones arremangados, sujetos en los sobacos por un cordón verdoso, con una gorra que algún día fue negra y una camisa granate de lunares blancos.Leer más »Dos locos cualquiera

Saltando desde el cabo Dukaton. Artemisia de Caria

Recuerdo la primera vez que visitamos el cabo Dukaton, Lefkada, por tierra. No había ninguna indicación y debías aventurarte por un camino cardado de espinos que dejaba, al paso de las ruedas de la motocicleta, un perfume de aliagas, orégano y hierbaluisa, mezcladas con boñigas de cabras grises y secas. El viento se llevaba nuestrosLeer más »Saltando desde el cabo Dukaton. Artemisia de Caria

Hablemos de piernas

Aunque nada pueda hacer volver la hora del esplendor en la yerba, de la gloria en las flores, no debemos afligirnos porqué la belleza subsiste siempre en el recuerdo… Oda a la inmortalidad. William Wordsworth Al volver a Grecia tengo tareas ineludibles. En el fondo, es gratificante la ausencia, por el reencuentro, los grandes abrazosLeer más »Hablemos de piernas

Lefkada y el progreso

Ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua serán los mismos. Heráclito Es posible que Heráclito estuviera en lo cierto, pero mi percepción es que ha transcurrido un año y no me he movido del sitio. El universo tiene idénticas soluciones para problemas distintos; todo rota sobreLeer más »Lefkada y el progreso