El hombre del tiempo

Cuando yo era pequeña salía un señor en la tele que daba el tiempo. Recuerdo muy vagamente que él decía: “voy a intentar explicarles a ustedes el porqué del tiempo”, y se tiraba un rato hablando delante de una pizarra con un mapa de España en blanco y negro, pertrechado con una vara que señalaba puntos de la geografía, curvas y letras. Tuvo mucho éxito y como consecuencia de ello, los programas del tiempo se prodigaron en periódicos y revistas y la gente comenzó a interesarse por la materia; era la noticia más consultada. La borrasca que entra, o el frente que se va, se convirtieron en motivo de conversación en los bares. Los telespectadores comenzaban a entender el galimatías y la jerga, y se interesaban por la cuestión; no solo eran marinos o agricultores, sino ciudadanos corrientes. El señor del tiempo se llamaba Mariano Medina y mucho después, cuando ya pude tener uso de razón y curiosidad por la ciencia, cayó en mis manos un antiguo libro suyo titulado «Iniciación a la meteorología» en cuyo prologo se leía:

No hay cosas difíciles; o son fáciles o son imposibles. Todo es fácil si se lo explican a uno adecuadamente.

Cuantas veces me he acordado de la frase a lo largo de mi carrera. La meteorología no es una ciencia simple, ni siquiera lo era en tiempos de Mariano Medina, cuando él mismo apuntaba que el meteorólogo tenía algo de novelista o artista: debía ajustar la realidad a sus personajes y como siempre se escapaban datos, de los miles que había, lo que finalmente salía no era historia sino relato.

Aquel libro fue una delicia, seguido de otros como “La mar y el tiempo”, del mismo autor. En ellos exponía sin banalizar, de forma didáctica y amable, una disciplina complicada como la previsión del tiempo pero sin transcribir un extenso tratado de meteorología. No nos convirtió en profesionales del estudio de la atmósfera, pero sí que ayudó a una generación de ciudadanos a conversar con propiedad de frentes, vaguadas, anticiclones y masas en altura, como quien habla del ultimo gol de Messi.

La previsión meteorológica se ha complicado hasta el infinito con los nuevos modelos numéricos, la teoría de los sistemas caóticos, los diagramas de espaguetis, los potentes ordenadores y los satélites que vuelcan trillones de variables atmosféricas para que las máquinas elaboren partes meteorológicos. Poco queda del novelista del que hablaba Don Mariano. Pero la respuesta de la sociedad a la complejidad es la simplicidad exagerada: los programas del tiempo actuales no son más que un presentador de buena presencia, agraciado y bien vestido, a ser posible estrella mediática, que se dedica a señalar soles y paraguas sobre un mapa luminoso que ni siquiera parece ver, utilizando terminologías como “cielos enmarañados” en vez de cirros o estratos, pensando que el oyente es inculto y pazguato ¿Lo es?

Cuando tengo que explicar algo de meteo marítima a mis alumnos, no tardan en decirme que abrevie y que les facilite una aplicación que considere de utilidad. No soy reacia a las nuevas tecnologías y de hecho les doy una buena lista de sitios web en donde pueden descargarse archivos meteo, interpretarlos, e incluso integrarlos en programas de navegación para que ruten el barco y puedan optimizar la navegación. Pero siempre añado: si no os importan los fundamentos no seréis más que meros analfabetos, simples observadores de colorines en las pantallas, luego no se cumplirá el pronóstico y pensareis que os han tomado el pelo. Ellos miran el reloj, el verdadero enemigo del disfrute por aprender.

La civilización siempre avanza, pero el individuo retrocede. Cuando la ciencia resulta inconmensurable nos cerramos en redondo y solo queremos que nos den papillas trituradas. Resulta curioso pensar que aquellos tertulianos de los años 70, en una España mucho más ignorante, sabían mucho más de meteorología que gente formada y decidida a tener la navegación como espacio de ocio y de expansión. Sobre todo, cuando además atañe a su seguridad.

Supongo que cuando el exceso de información nos abruma, decidimos protegernos en la inopia, olvidando la dulce felicidad que producen los libros que nos destripan la realidad. El tónico crecepelo de la eterna juventud.

Prácticamente toda nuestra educación intelectual tiene su origen en los griegos y en su forma de mirar el mundo y de descifrarlo. Incluso sabiendo que a veces los sentidos engañan y la tecnología ahora es más precisa y detallada para el estudio, envidio de ellos la capacidad de contemplar el universo en su conjunto, sin compartimentar.

Me dio por imaginar la predicción del tiempo de los antiguos marinos basada en sus propias observaciones; lo que se daba en llamar el ojo del buen marino. El primero que me vino a la mente fue Hesíodo y su poema “Trabajos y días”. La obra de Hesíodo está compuesta a partir de géneros poéticos preexistentes en la tradición oral griega y por tanto producto de la mera devoción por la naturaleza. El poeta utiliza un conocimiento pragmático de las estrellas de su hemisferio que le permitían determinar los momentos adecuados para llevar a cabo ciertas acciones de la vida cotidiana, normalmente agrarias, pero también añade instrucciones para los navegantes:

Si se adueña de ti el anhelo de la navegación peligrosa… atiende: cuando las Pléyades, huyendo de la fuerza potente de Orión, caen en el brumoso mar, entonces zumban borrascas con todas clases de vientos.
Desde este tiempo, ya no has de tener las naves en el vinoso ponto, sino trabajar la tierra —recuérdalo, como te indico.
La nave debes vararla en seco y rodearla con piedras por todos lados para que resista el ímpetu de vientos que húmedos soplan; previamente le quitas el espiche, a fin de que la lluvia de Zeus no la pudra.
Las jarcias, bien dispuestas todas, guárdalas en casa y pliega en orden las alas de la nave surcadora del ponto. El bien trabajado timón, cuélgalo sobre el humo. Y tú mismo espera a que llegue la sazón de navegar.

Pero Hesíodo era un agricultor piadoso y respetuoso con los dioses y no un navegante aventurero; en verdad, manifiesta su terror por el mar en muchas ocasiones:

Otra época para navegar los hombres es la primavera: cuando, por primera vez, se muestran al hombre, en lo más alto de la higuera, hojas tan grandes como la huella que hizo la corneja que en ella se posó, entonces es asequible la mar. Tal es el tiempo de navegar en primavera; no seré yo quien lo elogie: a mi corazón no le resulta grato, por inseguro: llegado el caso, difícilmente evitarías la ruina; aun así, los hombres lo hacen, movidos por los desvaríos de su mente. El dinero supone la vida para los viles mortales.
Terrible es morir entre las olas. Ea, te mando meditar todo esto en tus mientes, como te digo. No pongas tu caudal entero en la nave cóncava; deja en tierra la parte mayor, y embarca la menor. Terrible es dar con la ruina entre las olas del mar. Como es lamentable que, por echar sobre el carro un peso excesivo, acabes rompiendo el eje y perdiendo la carga. Guarda la norma: la sazón es, en todo, lo más conveniente.

Otro autor que se decanta por las previsiones climáticas y meteorológicas es el estoico Aratos, en el S III a.C. Era del gusto de la época la poesía didáctica, intentando aunar enseñanza y belleza. Hay un afán en Aratos de casar lo ya escrito por otros autores con la musicalidad poética. Su poema más famoso fue Fenómena, un tratado astronómico, pero con referencias a la meteorología y la navegación, creando una descripción de un universo vivo, luminoso, elegante y repleto de avisos para los marinos.

El marino debe observar el Rio, para esperar la señal que le indique la conveniencia de navegar… Aquellos pobres restos de Erídano, el río de las muchas lágrimas.

El Rio es una larga constelación que parte del pie izquierdo de Orión y corre hasta los 58º del hemisferio Sur; es el rio Erídanos y posiblemente hace referencia al Nilo o al Éufrates. La leyenda del rio Eridanos es una de las más preciadas joyas mitológicas escondidas en el cielo; a pesar de que sus estrellas lucen poco, su existencia se asocia con Faetón, “el luminoso”. Faetón, el hijo del dios Sol, Helios, le pidió a su padre conducir el carro solar durante un día. Cuando empezaron a ascender, Faetón perdió el control del carro y los caballos se salieron de la trayectoria del Sol, chocaron contra las constelaciones y se precipitaron hacia las profundidades del firmamento. Al pasar cerca de la Tierra, el carro solar incendió las cumbres de las montañas, y el fuego bajó hasta los valles, quemando a su paso la tierra y secando todos los ríos. Gea, la diosa Tierra, gritó horrorizada y Zeus lanzó un rayo y desvió a los caballos encabritados hacia el mar. El cuerpo abrasado de Faetón cayó dentro de Erídano, y el agua sofocó las llamas. Las Náyades y las hijas de Helios se lamentaron por su muerte y derramaron lágrimas de ámbar, transformándose en chopos a las orillas del río.

Muchos miraremos el cielo de las noches de invierno de otra manera. Pues ya veis, como decía Mariano Medina, el meteorólogo tiene algo de cuentista, si no ¡quién le va a prestar atención!

Όταν ξυπνήσεις κι είσαι μοναχός
του κόσμου όλα τα δάκρυα
ποτάμι θα γίνουν, ωκεανός
Όταν γυρίσει ο ψεύτης ο τροχός
τα λόγια που σου χάρισα
δε θα ‘ναι κανενός

Κράτα καρδιά μου
μη ραγίσεις τούτη τη φορά
ο έρωτας τα κύματα τα θέλει πιο ψηλά
Κι αν το καράβι
αν βουλιάξει στα βαθιά νερά
μην πεις πως δεν αγάπησα
αυτή τη θάλασσα

Όταν λυγίσεις τούτο το πρωί
μην πεις πως φταίει ο άνεμος
ούτε η καταιγίδα, η βροχή
Μη γονατίσεις, μη μ’ απαρνηθείς
το όνειρο θα ξαναρθεί
και πάλι απ’ την αρχή

Cuando despiertes y seas el único
del mundo, todas las lagrimas
se convertirán en ríos, en océanos.
Cuando cambie el torno engañoso
las palabras que te dediqué
no serán de nadie.

Aguanta corazón mío,
no te quiebres ahora
El amor quiere mas altas las olas
Y si el barco
se hunde en altamar
no digas que no amé
estos mares.

Cuando te combes por la mañana
no digas que es el viento
ni la tormenta, ni la lluvia
no te arrodilles, no niegues
El sueño volverá
A empezar desde el principio.

14 pensamientos sobre “El hombre del tiempo”

  1. Hola Anuska:
    Que tipo más genial Mariano Medina. Yo me acuerdo de cuando se afeitó el bigote por una apuesta con los televidentes. Desde muy enano siempre me han gustado los “programas del tiempo”, y será por esta vena trasnochada de marino que tengo, que me apasiona mirar al cielo e intentar adivinar qué es lo que quiere decirme. Curioso lo que cuentas del tal Hesíodo. No le gustaba poner su culo a remojar, no, pero conociendo las veleidades de nuestro querido Mediterráneo, bien se entiende que se tentara la ropa antes de echarse a la mar. Es preciosa la historia de Faetón y la leyenda del rio Eridanos. A mí me tienes ganado con todas estas historias de la mitología griega.
    Un montón de besitos
    Viriato

    1. ¿A qué es bonita la historia de Faetón? La vida es más divertida con cuentos. Al fin y al cabo quién nos dice que lo del carro de Hélios no es verdad. En plena era del bulo oportunista yo me creo lo del carro porque me hace más feliz.

      El otro día inauguramos las paellas a leña. Chincha, porque vosotros estabais en fase 1 y nosotros en 2. Todavía hay clases. 🙂 El día que estemos en la misma fase saltarán chispas.

  2. Enhorabuena por este blog, Ana! Soy navegante (aprendiz) y profesora (ya veterana) de griego y latín, además de amante por siempre de mi queridísima Grecia… creo que sobra explicarte por qué me gusta tu blog!
    Χαίρε!

      1. Hola Tocaya, de nombre y de amores. Los amantes de lo clásico, somos como una hermandad de irredentos y allá donde vamos se nos nota en la sonrisa bobalicona que se nos pone al ver una columna. Bienvenida a tu casa y me enorgullece mucho que te guste el blog y te produzca un poquito de felicidad.

        Un abrazo

  3. Querida Ana.
    Permíteme llamarte ‘querida’ porque para mí son muy queridas o apreciadas tus publicaciones.
    Voy a robarte el tiempo, algo que no se puede reponer ni comprar con dos temas.

    El primero es en relación a tus escritos exaltando la belleza de Grecia. No los discuto, he estado dos veces de crucero (perdón) visitando lo que la compañía consideraba más importante. Sin duda lo poco que aprecié como turista colmó mis expectativas. En otra ocasión fuimos desde Barcelona a Kefalonia desde donde tuve que regresar por romperse los guardines del timón en medio del Jónico.
    En tus relatos encuentro el encanto de los pequeños puertos de Sicilia lejos de los aglomerados lugares de culto como Corfú, Santorini o Rodas. También envidio tu relación con la gente del país atemperada por el mismo cálido sol que ralentiza mi querida Andalucía.
    Asimismo, encuentro mucha información sobre mitología, creencias antiguas que hoy lo único que nos aporta es ser conscientes del limitado conocimiento que tenían los antiguos sobre el origen del Cosmos y la dependencia de los humanos de sus caprichosos dioses. Hoy, prevalecen otras teorías como la teoría del Big Bang (Gran Explosión) o de la evolución donde se atribuye a la casualidad lo que somos y lo que nos rodea. En contraposición a eso, quisiera romper una lanza a favor de un libro ridiculizado por muchos pero que contiene hechos que la verdadera ciencia comprobada ha confirmado como por ejemplo la existencia de los hititas; una dinastía rival durante más de cuatro siglos del antiguo Egipto ó que la tierra es redonda (Isaías 40:22). Como habrás podido deducir hablo de la Biblia.
    Un libro que nos habla de hechos históricos y nos da normas de conductas tanto higiénicas como morales.
    ¿Verdad que nos gusta navegar aprovechando el viento? No hay ruido ni contaminación. Pero reconozcámoslo, estamos rodeados de diseño, diseño en el casco, diseño en las velas, en la tecnología (sonar, radar, gps, tablets, ais). Que lejos estamos aún de un albatros capaz de recorrer miles de kilómetros con muy poca energía. ¿Cuál es su secreto? ¿Evolución o diseño? Espero este enlace sea de tu interés.

    El segundo tema está relacionado con un proyecto que estoy fraguando para finales del 21. En él, he ‘embarcado’ a un grupo de amigos para alquilar durante una semana un catamarán en Atenas. Teniendo en cuenta que todos son ‘terrícolas’ ¿podrías aconsejarme un periplo fácil e interesante? Pretendemos hacerlo en temporada baja ya que somos jubilados.

    Excusándome si me excedí, un abrazo.

    1. Hola Novato, supongo que no tanto 🙂 . Muchas gracias por pasarte por aquí y por tus opiniones. En respuesta a tus observaciones me gustaría puntualizar algo:
      1. No estoy de acuerdo en que el filósofo de la Grecia Clásica fuera menos sabio que nosotros, es posible que la civilización haya avanzado mucho, pero los individuos nos hemos empobrecido restringiendo nuestros conocimientos a nuestros campos profesionales. Ellos tenían una visión de conjunto mucho más atractiva.
      2. No creo que la Biblia sea un libro denostado, como tampoco lo es el Corán o la Tóra. Sobre todo la Biblia es un documento histórico de gran importancia, como lo es Hesíodo y Homero. Otra cosa es que me hables en su utilización religiosa, ahí ya no opino. Aunque en EEUU está en la mesita de noche de todos los hoteles.
      3. El diseño inteligente. La controversia entre evolución y creación es mantenida por numerosos pensadores, incluso científicos evolucionistas. Si hay algo de lo que se vanagloria un buen científico es de tener la capacidad de cuestionarse absolutamente todo, como Sócrates. El necesitar un diseñador para crear todo esto no es más que una teoría como la otra. La ciencia siempre utiliza las teorías que le permiten explicar mejor las cosas: si existe un creador, la evolución es diseñada, luego ahora sigue actuando ese creador, es un ser cruel e irresponsable o es u relojero ciego. Personalmente ese paradigma no me aporta nada, me siento cómoda sin la participación de un omnipresente, pero como buena agnóstica, no niego nada.
      4. Partiendo de Atenas tenéis a tiro el golfo Sarónico, combinado con el Peloponeso. Si podéis partir desde Lavrio, tendríais más cerca las Cícladas. SI queréis podeis escribirnos a [email protected] o visitar la web https://www.velerosgrecia.com
      Y allí te podemos aconsejar más concretamente.

      Un abrazo

  4. Ruego me perdones si me exprese mal. En ningún momento pretendí rebajar a los filósofos de la antigua Grecia que nos legaron pensamientos profundos en función de lo que observaban o aprendieron de sus predecesores.

    Como bien dices “La ciencia siempre utiliza las teorías que le permiten explicar mejor las cosas”. Afortunadamente, existen algunos ‘científicos’ que no se conforman con teorías no confirmadas científicamente.

    No deseo utilizar este medio (ya que no me corresponde) para polemizar acerca del tema del diseño aunque me gustaría enviarte algunas conclusiones de ‘científicos’. Si lo deseas, házmelo saber vía email.

    Sí o Sí, un seguidor de tus relatos.
    NOVATO III

    1. Novato III. No hay que pedir disculpas, solo estamos dialogando. El problema es que estas discusiones por escrito no tienen el matiz del cara a cara y por eso parece que nos ofendamos cuando en absoluto lo merece; las palabras desnudas son bruscas sin quererlo. Bienvenidos sean tus comentarios.
      Ya te comentaba que en el tema del diseño inteligente hay un autentico dialogo a nivel científico,que sigo, en el que evolucionistas y creacionistas mantienen una acalorada controversia; la ciencia siempre avanza con este tipo de luchas entre paradigmas. Yo ya te digo que me declaro agnóstica, un ateo en el fondo cree en la no existencia de Dios, por lo tanto ya cree en algo. Yo no me niego a nada, mientras tenga buenos fundamentos en el modelo científico, los temas de fe de uno u otro lado no me valen. Soy evolucionista, por formación y porque es la teoría que mejor se acopla para explicar la realidad, este universo es mucho más extraño de lo que podemos imaginar. El creacionismo defiende la necesidad de ajustar los resultados científicos a lo que se dice en la Sagrada Escritura y a veces de forma literal, y ahí es donde se desmorona la charla.
      No necesito de la presencia de un ser superior para aliviar mis crisis existenciales, me basta con contemplar las maravillas de la naturaleza, que es muy compleja precisamente porque estamos aquí (principio antrópico). El que se deba al azar y devenir evolutivo no le resta mérito. Puedes dejar los enlaces aquí si te apetece. Pero ya te digo que como soy bióloga he leído bastante sobre el tema y los ejemplos tipicos de los creacionistas, de los ojos de la mosca etc., no creo que nos muestres nada nuevo.

      1. Ante todo gracias por tu sinceridad. En esta sociedad, no todos son capaces de expresar sus convicciones y menos por escrito.
        Mencionaste la palabra ‘fe’. Cuando empecé a estudiar la biblia entendí una acepción diferente a la que decía mi asesor religioso (en mis tiempos ‘cura’). Fe es la expectativa segura (hy•pó•sta•sis) de las cosas que se esperan, la demostración evidente de realidades aunque no se contemplen. Hebreos 11:1. Esa fé (no una fé ciega o impuesta) se obtiene por medio de conocimiento.

        En el enlace al pie te remito a una página donde hallarás múltiples experiencias de científicos, entre ellos encontraras Bioquímicos, nefrólogos, biotecnólogos, cirujanos, matemáticos, etc. que espero te sean de interés.

        Atentamente, Manuel.

        https://www.jv.org/es/ense%C3%B1anzas-b%C3%ADblicas/ciencia/opiniones-origen-vida/
        Pdta. : 1 a 0. He tenido que buscar ‘antrópico’.

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