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La dificultad de la noble belleza

Estoy leyendo «La clase de griego», novela que ha hecho merecedora a la coreana Han Kang del preciado Premio Nobel. En ella, la escritora intercala numerosas frases en griego clásico, lengua de la que me declaro profunda desconocedora. En un momento dado dice:
Χαλεπἀ τἀ καλά. La belleza es bella. La belleza es difícil. La belleza es noble.
Las tres traducciones eran correctas, puesto que los antiguos griegos no diferenciaban los conceptos de bello, difícil y noble.

Me parece conmovedora esa sencillez en una lengua a base de utilizar vocablos que significan varias ideas diferentes. No la hace más pobre, sino todo lo contrario, te invita a meditar, a ensoñar, a detenerte en la palabra y quedarte horas pensando en ella. Esperando que esas letras, juntas por casualidad, te respondan y te digan exactamente que han querido expresar, como si se tratara de desentrañar un cuadro surrealista que te obsesiona.
La traducción literal de χαλεπὰ τὰ καλά sería: «las cosas hermosas (son) difíciles». En griego moderno, cambia el acento y el significado. Χαλέπος se usa hoy en día normalmente con el sentido de áspero, arduo, difícil de soportar y τα καλά, es todo lo bueno. Me pregunto si quedaría entonces la frase como: «las cosas buenas son difíciles de soportar». O también “Arduo es lo bueno”.
Es cierto que el intento de alcanzar la belleza es una de las empresas más difíciles y exigentes que hay, pero es que en ese empeño se esconde el anhelo más noble del ser humano. Ya veis, pienso sobre lo bello, lo noble y lo difícil, para darle sentido a algo que dijo Platón hace más de 2000 años.
Sin embargo, si le preguntas a la IA, te lo transformará en “buena suerte”. Increíble traducción. Y lo curioso es que te lo responde en segundos. Tiene que aprender mucho todavía esa máquina pensante para acercarse a la verdad y optar por la belleza.
Es verdad que, cuanto más nos exige la tarea, mayor es el deleite. Por eso yo, como muchos otros, elegí la navegación como sublimación de la belleza: El mar es bello, es difícil, no tengo muy claro si es noble, pero sí que es poderoso y duro de soportar. Χαλεπἀ τἀ καλά.

Es posible entonces que cuando un griego te dice que te vaya bien; Στο καλό να πάτε; o buen viaje; Καλό δρόμος; de forma soterrada te esté deseando un hermoso camino, lleno de dificultades y noblezas. Como el «Viaje a Ítaca» de Cavafis. Mi corazón latirá más deprisa la próxima vez que se despidan de mí de ese modo.

La tecnología avanza a pasos agigantados y cada vez cuesta menos acceder a los sitios o disfrutar con las cosas ¿Conseguiremos de esta forma diluir su belleza? La Antártida se llena de turistas y aventureros en kayak o paddle surf, el Everest se colapsa, las fieras de la sabana, casi amaestradas, posan en los selfis y las islas se mezclan y se olvidan, tras una melopea de viaje de aeropuerto en aeropuerto, en vez de paladear al pronunciar sus nombres y aprender sus significados. La música no es más que un ritmo producido en un PC y la literatura, una sucesión de libros escritos deprisa y corriendo para llenar las fugaces listas de ventas de la temporada. Todo es líquido y efímero. Sin esfuerzo, sin nobleza, sin belleza.
Seguro que podemos recordar aquel libro que envejecía en la cabecera de la cama, acumulando polvo y amarilleando, por lo complicado de su lectura. Pero, con tesón y paciencia, un día se iluminaron sus letras y nos subimos al carrusel de sus páginas para disfrutar con las vueltas de sus carricoches. Cuanto placer había escondido en esa escritura y lo ignorábamos. O también esas músicas inescrutables que un día nos hicieron llorar, los poemas que hablaron por vez primera al descorrer el velo de su métrica. O esas travesías, tan duras y terroríficas, que te hicieron amar al mar como a ninguna otra cosa.


Pensando en músicas conmovedoras me acordé de Jacqueline du Pré. Cuando era tan solo una niña quedó muy impresionada al escuchar en la radio un chelo. A partir de ese instante, su mayor placer era oír el sonido de este perturbador instrumento musical y aprender a tocarlo. La excelencia en la interpretación solo se alcanza con la obsesión por sacar las más hermosas y brillantes notas de sus cuerdas, pero, el aprendizaje es un camino muy duro. A la edad de 25 años llegó a ser la mejor chelista de su época, pero, las capacidades de interpretación de Jacqueline se mermaron irreversiblemente cuando la artista empezó a perder la sensibilidad y movilidad de sus dedos, debiendo detener abruptamente su carrera, afectada por la esclerosis múltiple. En una triste entrevista dijo:

—Tengo problemas para medir el peso del arco. Abrir el estuche del cello es muy difícil. Casi imposible. Como no tengo sensibilidad en los dedos, debo que coordinar la digitación con la vista.

Qué horrible debió ser tener esa sensación de perder la capacidad de alcanzar la emoción con sus dedos. Qué difícil había sido el camino para conseguirlo. Qué cruel y poco noble es a veces la vida. Χαλεπἀ τἀ καλά. Parece que alguien se ría de nosotros al exclamarlo. Como si nos estuvieran tomando el pelo. Algo así como lo que hace la IA al traducir las palabras de Platón. Un chiste bastante malo.


Afortunadamente, aquí quedó la grabación de este concierto de Elgar para emocionarnos, aunando belleza, dureza y gallardía.

34 comentarios en «La dificultad de la noble belleza»

  1. Excelentes reflexiones acerca de la belleza y yo hasta diría que, en su estado más puro, es inalcanzable.
    Lo que dices de la IA es grotesco y concuerda con una realidad: la IA es entrenada por humanos, así que es muy probable que esté respondiendo como la mayoría de humanos lo haría.
    Como músico que soy, observo que desde mucho antes de la IA, o sea a partir de las primeras décadas del siglo pasado, se empezó a desdibujar el sentido de la belleza de la música y las vanguardias proponían indiferenciar a la música del ruido, porque todo es sonido alrededor y, supuestamente, ahí estaría quizá ¿la belleza?
    Hoy me causa tristeza ver cómo unas pocas notas repetidas hasta el hartazgo durante unos minutos, es un «hit». O como algunas músicas «serias» (académicas) proponen cosas – no se me ocurre otra palabra – que muy bien podrían haber sido creadas por quien jamás estudió música.
    Lo feo (¿concepto quizá discutible?) ha invadido el arte. Así que es posible que la IA esté diciendo algo que refleja el estado de la humanidad.

    1. La excelencia siempre debe ser inalcanzable, no hay disculpa para detener el intento. Me alegra que un músico como tú diga esas cosas y me reafirme en mis quejas. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, el mundo está lleno de algo que quieren hacernos creer que es música. En el gimnasio, en el supermercado, el metro, el restaurante; no hay un solo lugar en el que el oído pueda tener un sosiego. Y no me vale eso de que todas las generaciones abominan de las nuevas corrientes musicales. Incluso si me sometieran a una audición continua de las cobras completas de Bach, creo que acabaría volviéndome loca. La humanidad busca el ruido para no tener que pensar.
      La IA solo es una máquina que recoge toda la basura que se siembra por la red. Supongo que irá evolucionando, pero de momento no aprende ni innova nada. Un amigo mío, profesor de bioquímica, le corrigió en una equivocación. Ella le pidió disculpas (es muy cortes) y le prometió rectificar la respuesta. Pero nunca lo hizo, sique contestando la misma incorrección.
      Gracias, Gustavo

  2. Hola Anuska buenos días. Impresionante la entrada, me ha encantado, y no puedo estar más de acuerdo contigo. Felicidades. Entiendo a esa mujer, para mí el Chelo es uno de los instrumentos superiores. Es terrible que una enfermedad, y no el paso del tiempo que nos afecta a todos, le mermara de seguir construyendo tanta belleza. Lo de la IA es como mi abuela, que se inventaba las cosas cuando no lo sabía.
    Un beso muy gordo para los dos desde Koróni.
    VIRIATO

    1. Y Beethoven se quedó sordo, y Miguel Ángel casi ciego. Por no hablar de los que pierden la memoria y se llevan el secreto a la tumba. Parece un castigo bíblico a la osadía de buscar la belleza en este mundo.
      Disfruta ahora de ella, ya que la tienes a mano. Te bastará con abrir bien los ojos y respirar.
      Un abrazo

    1. Eso también espero yo, por eso me gusta hacer presentaciones de libros, por poner cara a la gente; aunque me muera de miedo. No sé por donde andas, pero, en otoño, publico un nuevo libro. Ya avisaré y a ver si coincidimos en algún lado.
      Un abrazo

      1. Anna para mi tu escrito/artículo es un bálsamo y muestra de belleza belleza compartida.
        Me quedo con:
        » No la hace más pobre, sino todo lo contrario, te invita a meditar, a ensoñar, a detenerte en la palabra y quedarte horas pensando en ella. Esperando que esas letras, juntas por casualidad, te respondan y te digan exactamente que han querido expresar ….
        La traducción literal de χαλεπὰ τὰ καλά sería: «las cosas hermosas (son) difíciles».
        Graciasss con un abrazo enorme

        1. Hola, Carlos. Es un trabajo compartido: el de la lengua griega, por ser tan enigmática y sugestiva; el de Platón, por ser tan listo; el de Han Kang por reflexionar sobre ello; mío, por haberme sorprendido en su lectura y tuyo por disfrutar.
          ¡Brindemos por ello!, con vinos ya mareados en el vinoso ponto.
          Un abrazo

  3. Kalimera:
    De repente, en esta previsible mañana de sábado santo (dicen) te leo y esa expresión con tres conceptos me sacude y esa sacudida es una emoción hermosa. Los tres conceptos están lejos y cerca. Acaso tremendamente cerca.
    Un abrazo

    1. Son las virtudes del idioma griego, sobre todo del Clásico: dejarte meditando y con sensaciones desconocidas. ¿Cómo podía ser Platón tan listo y tener tanta razón?, ¿nos estamos volviendo más tontos con el tiempo?, ¿somos así más felices o, por el contrario, más desgraciados? En fin da para toda una tarde mirando y lanzando piedras al mar.

      Un abrazo

  4. Jaqueline du Pre fué alumna de Pau Casals (escuchad su «El cant des ocells )y de M.Rostropóvich del que tuve la suerte de escuchar en los ensayos del Teatro Real de Madrid ( nunca había entradas).
    Estuvo casada con Daniel Barenboim que la dirigió en varias ocasiones incluida esta.La excelencia en cualquier disciplina artística se obtiene en la más absoluta intimidad y aislamiento.

    1. La historia del matrimonio con Barenboim fue muy novelesca, hasta hay una película: Hilary y Jackie. La verdad es que compadezco a Barenboim, tuvo que vivir con el sambenito de malo de la historia, a la vez que lidiar con mantenerse en la cima de su carrera.
      Me encantan las caras que ponen los intérpretes cuando disfrutan con su instrumento.

  5. ….lo mismo pasa con Han Kang.
    «La vegetariana»
    «La clase de griego»
    «Imposible decir adios»
    «Blanco » son obras gestadas en la más profunda reflexión y aislamiento
    Los libros que inundan las librerías de autores en nómina con portadas de supermercado al lado de las sartenes y la música del chunda chunda enlatada y no digamos lo de la IA sin alma es otra liga de la que no formamos parte.( pero tiene su público.).Capitalismo salvaje sin ética ni estética.

    1. A esos libros que tú dices yo les llamo “bragas de mercadillo”, no aguantan ni una lavada. También me recuerdan a los buñuelos de viento: nada por dentro.
      El otro día un autor, reciente premio de no sé qué, confesaba como había escrito su novela: mezclo un poco de relato histórico, romance, erotismo subido de tono y algún misterio o asesinato; el resto ya va todo de corrido. Talmente como una buñolería.
      Leeré la vegetariana.

  6. Y no quiero desaprovechar la ocasion para recomendaros en música a Jordi Savall que se ocupa de músicas antiguas y que la viola de gamba como los dioses.
    La técnica de cualquier instrumento la aprenden muchos pero fundirte con el instrumento siendo uno y apelar al alma del oyente lo consiguen solo unos pocos tocados por la gracia.
    Y pasa en todas las artes ( El perro de Goya )

    1. Por eso adoro a la Callas, quizás no fue la voz más bella de la historia, pero sí que fue un animal escénico dotado de una voz prodigiosa. ¿Quién si no te puede hacer llorar una y otra vez al oír un aria archiconocida?

  7. He leído » la clase de griego» y me ha gustado la idea aunque creo que se recrea demasiado en ahondar hasta el centro mismo de la herida… y darle vueltas y más vueltas, en un remolino que va cogiendo cada vez más capacidad de succión, una Caribdis, vaya. Me ha gustado mucho tu entrada, Ana, porque yo también me he visto inmersa en ese remolino en » La belleza de lo trágico», un breve ensayo en prosa poética de la Colección De La Belleza ( no sé cómo desembarazarme de la poesía, jaja, me persigue) sobre horror y belleza en la tragedia griega, creo que están indisolublemente unidas.Como declara Aristóteles en su poética, “no es obra de un poeta el decir lo que ha sucedido, sino lo que podría suceder, lo que es posible según lo verosímil o lo necesario”. La belleza constituye una posibilidad verosímil en medio del horror trágico. Es un fulgor acerado que hiende las tinieblas, fragilidad evanescente, instante efímero, delicado vuelo, golpe de timón, recogida o viraje de velas que otorga calma antes o después de la tempestad, a veces, incluso, durante. No sé si la comparación naútica es apropiada, pero creo que me entiendes…En la Electra de Sófocles, Crisótemis exclama: «“ En medio de la tempestad me parece conveniente navegar con velas recogidas».
    Espléndida y ardua belleza que nos devuelve la fe perdida en la condición humana.
    Lo posible según lo necesario. Un abrazo y sigue escribiendo estas entradas tan bellas, de alguna forma nos conectan , a todos tus lectores. Maru

    1. En la tragedia (τραγῳδίᾱ) primitiva se sacrificaba a un macho cabrío (τρᾰ́γω) cuesta pensar que semejante espectáculo estuviera encaminado a la búsqueda del arte y la belleza. Como bien dices: «La belleza constituye una posibilidad verosímil en medio del horror trágico. Es un fulgor acerado que hiende la tiniebla». Es por ello que los marinos hallamos la hermosura en los más terribles temporales, aunque el miedo nos haga renegar.
      No ha habido época de la historia donde se haya publicado tanto, compuesto tanto o filmado tanto. Pero, desgraciadamente, entre todas las malas hierbas, solo unas pocas elegidas se transforman en flores.
      Un abrazo Maru y muchos éxitos por crecer en medio de este bosque oscuro.

          1. Gracias por tu escrito, Ana. Solo estos intentos búsqueda de lo bueno nos mantiene a salvo del barro que nos arrastra, como en la horrible DANA que habéis sufrido.
            No sé la razón, a mí también me sucede, que hago más faltas ortográficas cuando escribo en el teléfono. Posiblemente porque no vas leyendo el conjunto.
            Se agradecen las correcciones a los despistes, pero creo que es más cortés hacerlo por privado.

            1. No me hables de barro, hay muchos pueblos que tardaran años en recuperarse de la catástrofe.
              Tienes razón, escribir en el móvil es dañino para la redacción y la ortografía, no vas repasando lo que escribes.
              Muchas gracias y un abrazo.

    2. Buenas noches, Ana. No sé si te acuerdas de mí, pero Kostas Mitrou nos regaló a cada uno el libro del otro sobre Grecia. Gracias a ello pude descubrir tu «Mil viajes a Ítaca». La inspiración de su lectura forma parte también de los versos que conforman mi último libro: «Enseguida el legado» (el segundo sobre la cultura griega) que ha recibido el XXVII Premio de Poesía José Luis Hidalgo y acaba de salir editado por Libros del Aire.
      La gratitud por la influencia de tus textos me llevó a incluir una cita tuya como introductoria a uno de los poemas. Es esa que dice: «El tiempo va dejando pátinas de olvido sobre la realidad y así, solo así, da lugar a los cuentos primero y a las leyendas más tarde».
      No sé si andas todavía en España o has vuelto ya a navegar entre tus islas, pero me gustaría, si fuera posible, hacerte llegar un ejemplar dedicado, como haré bien pronto con nuestra común amiga Aurora Luque con quien compartí jurado en el «Premio Antonio Machado en Baeza».
      Un saludo.

      1. Hola Salvador. Un grato encuentro el verte por aquí. Sí que me gustaría contactar contigo. Si quieres escríbeme a ana(arroba)navegandoporgrecia.com
        Felicidades por tu premio y dale un abrazo muy fuerte a Aurora cuando la veas.
        Estaré en España hasta mayo.
        Un saludo

    3. …Los antiguos griegos tenían una palabra para nombrar una enfermedad del alma que impide distinguir la belleza. Temo que en el próximo sea una de las plagas del siglo.
      Pedro Sorela
      7/1/1994
      El País, «Traición»

      1. Me gustaría saber cuál era esa palabra. Hay quien dirá que todo es cuestión de gustos y contra ellos no hay nada escrito. Es falso, hay mucho escrito, pintado y compuesto, solo hay que tener el interés y la delicadeza de leerlo, contemplarlo u oírlo.

        Un saludo, Herme, y gracias por tu aportación a este blog.

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