Saltar al contenido

Mi pequeña regata III. Trizonia

Dia 23 de Corinthos a Trizonia

Genova atangonado, mayor y mesana. No paso de 3 nudos. Pero a 3 nudos también se va; lentamente, pero se avanza. El secreto es levantarse pronto para no llegar de noche a los sitios pequeños; no me gusta.
Trizonia es una de los miles de islas griegas a las que nunca hubiera llegado un turista si no hubiera sido en barco. Lo que realmente me reconforta de esta isla, aparte de su fondeo seguro y su pueblo tranquilo; es que está exactamente igual que hace 20 años cuando llegue por primera vez. Sí, algún lector de este blog se acordará de un frio Diciembre del 91, cuando fuimos a dar con nuestros huesos, helados huesos, a Trizonia; y la taberna familiar donde acabamos cenando… en familia. Pues sigue estando ahí .Eso a mí, que he visto cambiar el paisaje de mi entorno a la velocidad del rayo,  me aparece un lujo.
Bueno la verdad es que algo ha cambiado. Ahora han hecho una marina
Con gasolinera
Con pistas de deportes
Con sala de espera
Algunos han decidido quedarse para siempre. Dentro de 20 años seguirán ahí.
Buenas noches y buena suerte.
Etiquetas:

4 comentarios en «Mi pequeña regata III. Trizonia»

  1. Cómo lo recuerdo, cenamos jurel y antes estuvimos en un bar mitad taberna, mitad sala de estar con la abuela y los niños, nos observaban con grandes ojos, cómo nosotros a ellos. Y les explicamos de que color era el barco y hacia frío. Y todo nos sorprendía y ellos se trasladaban en una pequeño bote.Exactamente la navidad de 1991 al 92. Cuando reconocían nuestro acento español con cara de sorpresa, los Manolos sonaban en los bares de Galaxidi.Bueno, la verdad , me gustaria estar ahí contigo, acompañandote. Muchos besos, se me nubla la vista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.