Paseo por el amor y la muerte III

Con esta hermosa canción de Angelique Ionatos cierro esta trilogía de turbias entradas cuya coincidencia con la semana santa es puramente accidental; a no ser que me traicione el subconsciente. Esta escrita por Anna de Noialles, francesa de sangre griega, como Angelique.

Anna de Noailles fue  toda una figura literaria durante la Belle Époque  y la primera mujer en convertirse en comandante de la Legión de honor y en ser admitida por la Real Academia Belga de la Lengua y Literatura Francesas.

La canción es un poema  impaciente, afligido por la futilidad de la vida a la que la autora se agarra con pasión; con todas sus fuerzas.

Disfrutemos pues de la vida, tras el conjuro, en estas tres entradas, contra la muerte. El amor como sortilegio

 

Angelique Ionatos-L’eimprente

La letra que aquí transcribo es la del poema original, Angelique Ionatos hace algunas variaciones en su canción.

L’EIMPRENTE

Je m’appuierai si bien et si fort à la vie,
D’une si rude étreinte et d’un tel serrement,
Qu’avant que la douceur du jour me soit ravie
Elle s’échauffera de mon enlacement.

La mer, abondamment sur le monde étalée,
Gardera, dans la route errante de son eau,
Le goût de ma douleur qui est âcre et salée
Et sur les jours mouvants roule comme un bateau.

Je laisserai de moi dans le pli des collines
La chaleur de mes yeux qui les ont vu fleurir,
Et la cigale assise aux branches de l’épine
Fera vibrer le cri strident de mon désir.

Dans les champs printaniers la verdure nouvelle,
Et le gazon touffu sur le bord des fossés
Sentiront palpiter et fuir comme des ailes
Les ombres de mes mains qui les ont tant pressés.

La nature qui fut ma joie et mon domaine
Respirera dans l’air ma persistante ardeur,
Et sur l’abattement de la tristesse humaine
Je laisserai la forme unique de mon coeur…

LA HUELLA

Me aferraré de forma tan tenaz a la vida,

me abrazaré a ella con tanta fuerza y tan apasionadamente,
que antes que la placidez del día me sea arrebatada
haré que se sienta cálida con mi abrazo
La mar, ampliamente extendida por el mundo,
transportará en la ruta errante de sus aguas, 
el sabor de mi pena, que es  amarga y salada
y que con el transcurso de los días se balancea como un barco.

Dejaré un poco de mí en los pliegues de las colinas;
el calor de mis ojos que las ha visto florecer
y la cigarra posada en las ramas de espino
hará vibrar la voz estridente de mi deseo.

En los campos primaverales, los nuevos verdores
y la hierba tupida al borde de los caminos,
sentiran palpitar y aletear
las sombras de mis manos que tanto las han acariciado.

La naturaleza que fue mi pasión y mi mundo
inhalará en el aire mi persistente ardor
y sobre el abatimiento de la tristeza humana
dejaré la impronta de mi corazón.

Muchas gracias a Pilpen por su traducción de la letra del poema. Letra que yo luego he retocado; así que si hay algo mal, asumo toda responsabilidad.

6 pensamientos sobre “Paseo por el amor y la muerte III”

  1. Retoques muy acertados, por cierto!. Por curiosidad intenté localizar una traducción en inglés y,… realmente la economía del lenguaje funciona. Una habilidad para recortar y cambiar que es como un "cambio" y "corto".
    Un besito

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