Qué música tan rara

Es curioso, una empieza queriendo poner una canción de un disco que me gusta mucho de Thanasis Papakonstantinos y se acaba no poniéndola; porque se lía, se lía… Se lía la cosa. La dejaré para otra ocasión.Todo viene a que con frecuencia me dice, la gente que viene a Grecia, que la música griega parece árabe; les suena muy diferente a la suya. Yo no sé, precisamente, si fue antes el huevo o la gallina, así que lo dejo en que es música oriental. Lo que sí que es verdad es que hay una clara barrera en el Egeo que separa el mundo en dos partes, musicalmente hablando. Según Theodorakis la diferencia estriba en la clara influencia “modal” de las composiciones griegas que se pierde en el Jónico, por su proximidad a Italia.

El sistema «modal» es llamado así porque se basaba en 7 modos establecidos por los griegos clásicos: Jonio, Dorio, Frigio, Lidio, Mixolidio, Eolio, Locrio. Estos modos correspondían a 7 estados anímicos diferentes, unos más tristes o melancólicos, otros más alegres o festivos, relacionados con las 7 notas musicales, do, re, mi, fa, sol, la, y si. Podríamos entenderlo mejor con un piano: si tocamos de Fa a Fa, solamente tocando las notas blancas, estaremos tocando en el modo Lidio.

La música podría sonar algo parecido a esta interpretación del epitafio de Seikilos, la composición musical más antigua que se conserva; escrita sobre la tumba que había hecho construir Seikilos para su esposa.

La música china, hindú,  la árabe, la música étnica en general y hasta en cierta forma el flamenco, son claros ejemplos de la variedad de la música modal.

Sin embargo, la música que comúnmente escuchamos hoy en día es música “tonal”;  la melodía se construye sobre una base armónica definida por el tono en que nos estemos moviendo: Do mayor, La menor, etc. Este sistema, denominado sistema tonal, empieza a utilizarse en el Barroco, sobre todo a partir de J.S. Bach y su “clave bien temperado”. Fue como establecer  las normas gramaticales de la armonía y la composición.

Entre nota y nota el oído humano alcanza a percibir 10 frecuencias diferentes, los “microtonos”. Estos eran todos considerados en el sistema modal que llegaba, por tanto, a tener 70 sonidos . En el sistema tonal  esto parece excesivo y se reducen a 12. La música modal es por tanto mucho mas rica en sonidos, pero la melodía puede parecer un poco ambigua y no definida. Es la típica música oriental que se utiliza para relajarse o meditar.

Otra gran diferencia auditiva entre  ambas, aparte de la sonoridad, es la forma en la que están compuestas. La música tonal, tiene una tónica, o nota de reposo, alrededor de la cual gira toda la composición y con la que termina. Es como si dijeramos, el idioma en el que está escrita y nos construye un argumento. La música, compuesta de esta manera, no parece  plana o  monótona a nuestros oídos occidentales. La música modal es un simple fluir melódico sin puntos críticos; los contrastes son mínimos. Esto hace que éste tipo de música se pueda terminar en cualquier momento sin producir  sensación de que falta el final.

Bueno, pues, esta influencia de la música modal en Grecia es la que sorprende a nuestros oídos. Pero aviso; si te engancha, ya no la podrás olvidar.

Un claro ejemplo lo encontramos en la música del Egeo o Nisiotika ( de las islas). Os pongo como ejemplo esta canción famosa de Giannis Parios. La letra es la típica de una tonadilla popular de amor, bastante repetitiva. ¿ Por que no me quieres? etc, etc. Así que no me molesto en traducirla.

Y otro buen ejemplo es el de la Rebétika, la música proscrita de los bajos fondos,traída por los griegos exiliados de Asia Menor. La influencia, sobre todo, se nota en las composiciones mas antiguas, pero me ha parecido un poco duro, un poco para iniciados y como no quiero aburrir, demasiado, he elegido esta; mas asequible. Me la descubió mi amiga Ría, justamente ayer.

 

 

Pertenece a la rebética prohibida ( anarco-rebética) que se cantaba en clandestinidad . En la canción, aparece la policía de improvisto y los pilla a todos jugando a los dados y  haciendo unas cuantas cosas más; ilegales claro. Los pesca.

Esto es todo amigos. A ver si a la próxima no me lío tanto.

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7 pensamientos sobre “Qué música tan rara”

  1. ¡¡¡Que interesante!!! A mi, cuando oí musica griega la primera vez (como antas había estado en Turquia) me parecieron similares y me llamó mucho la atención. Estando en Tunez hace poco, me ocurrío algo parecido. Nunca había pensado mas allá y me encanta con tu explicacion entenderlo.
    Muchas gracias.
    Un besazo

  2. Salud, Ana. Yo aún sé menos, sólo toco los palillos, ni siquiera la batería. Me parece una explicación con las virtudes de la buena confesión, las tres ces que nos enseñó el nacionalcatolicismo: concisa, concreta y completa, según creo. Todos los países barren para casa pero me parece que, en realidad, comparten muchas cosas, sol, música, cocina, bailes, mar…
    También nos gusta Papaconstatinu, colgamos el otro día el Feiruz, la versión de Melina Kaná y la suya, que son puro veneno.
    Besos y buen invierno.

    Ramiro.

  3. Interesantísimo post. Me encanta la música griega precisamente por ese deje oriental que tiene. Gracias por aclarar lo de los modos griegos, no tenía ni idea! Yo siempre achacaba esto a la influencia oriental de países como Turquía, pero nunca me lo había planteado de esta manera.

    1. A mi tambien me pareció curioso cuando lo investigué. Eso que todo el mundo llama música arabe, en realidad es música griega. En España también tenemos el flamenco que se da la mano con muchos ritmos del Magreb. ¿Que fue antes el huevo o la gallina? Quer más da, al fin y al cabo la musica es hermosa y eso basta.

      Gracias por entrar por aquí, Eva.

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