Sostiene María

Sostiene María que esto no hay quien lo sostenga.
Hay razones de peso para subir a la montaña de Lefkada al anochecer. Podrían ser las vistas sobre el  archipiélago al crepúsculo, recorte de islas negras sobre mares en calma, podría ser ver el monte en su plenitud
nocturna, cuando seres vivos se preparan unos para el descanso otros para la caza, podrían ser unas albóndigas. Pero en primavera, si te interesa un espectáculo luminoso, tienes que subir por las luciérnagas voladoras. Cuando la penumbra comienza a sombrear lo oscuro con más oscuro y el azul profundo con negro, entonces y solo entonces comienza el bosque a mostrar chispas y lentejuelas, destellos sutiles y desapercibidos que poco a poco te encantan y te conducen a un cuento pequeño. Si no existen las hadas ¿Qué es esto? Vuelan aquí y allá, sin previo aviso, se esfuman, se agrupan, flotan; dejan los arboles tan llenos de estrellas como un cielo de purpurina. Centellas fugaces que persigoa manotadas sin alcanzarlas. Si no fuera por las serpientes y las tarántulas, me quedaría quieta a esperar al alba sin respirar. Soñar que se vive en un sueño.
Sostiene Maria que yo vine aquí por sus keftedakia. Sí, eso es verdad, pero no solo, que también los genios me llamaron con sus flautas. Pero fundamentalmente es que charlar con ella es un placer, la ninfa buena y amable
del bosque; la de las bolitas de hierbabuena y albahaca.  Y sin hacerse de rogar, a los postres te canta la canción del sol y la luna, mientras mira al techo donde los tiene dibujados; para no perderlos de vista. Sostengo, María, que cenar en tu taberna contigo es un honor impagable.
Cuando la conocí cuidaba a una cría de búho que se había caído de un árbol. Atado con una cinta de raso rosa en una pata para que no escapase. María lo lanzaba al aire entre risas sujetando la cinta con una mano.

-Tiene que aprender a volar. ¡Vuela!-  No supimos qué pensar, si era locura o sadismo; el desdichado
pájaro se daba unos morrones descomunales. Nunca supo volar porque lo mato un gato.

– Era un gato “agrio”.- Dícese en Grecia por salvaje. Lo contó con una cara de misterio;  bajito y exquisitamente
pronunciado lo de agrio; que nos hacía imaginar un tigre de Bengala furibundo.- Se lo comió.
Desde entonces, subir para ver luciérnagas, búhos y albóndigas mentoladas es visita tan obligada como el Partenón en Atenas.
Sostiene María que ha llegado a un punto en que ya no se creen nada. Que ningún futuro es peor al que están viviendo.

– En Atenas. Aj, en Atenas vi a un viejito empujando a un coche con un bebé mientras buscaba en las
basuras para darle de comer.
Y nosotros, haciéndonos pasar por abogados diablescos, le argumentamos que fuera de Europa quizás sería una catástrofe. ¿Más?
Sostiene María. Sostiene que es posible pero que no importa. Que los griegos como ella están cansados de que les llamen vagos y tramposos. Cuando tiene extranjeros a la mesa; de hecho su local es muy famoso entre la población germana que vive en la isla; no quiere ni oír hablar del tema.

– No comento con ellos nada aunque me hagan alusiones o indirectas. Después de levantarme a las 6 de la mañana para regar el huerto, recolectar la verdura, limpiar la taberna, bajar a comprar, cocinar y servir
las mesas, si me dicen que somos indolentes y mentirosos no sé qué les haría. Me pregunto por qué se han venido a vivir aquí, si es qué Grecia no les gusta.-  Sostiene María, como Diógenes, que le quitan el sol y le hacen sombra.

Sombras alargadas y pálidas de bárbaros norteños con garras afiladas que se cierran sobre su cuello sin darle descanso.

Sostiene María que Tsipras es un buen chico y que ella quiere que todo le salga bien para que no se vaya, porque es el primer presidente del gobierno honrado y que no les roba.
Sostiene María que ha trabajado desde que tiene uso de razón y que religiosamente todas sus facturas e impuestos. Sostiene María que es muy doloroso que en Europa los traten como apestados. Y que digan eso de que España no es Grecia ¿Por qué? ¿Es un deshonor?
Y cuando me marcho me da un abrazo emocionado que me levanta en vilo, como un éxtasis de tebeo de  «vidas ejemplares»;  y comienza el baile de luces, en el bosque y en mi cabeza. La bruja buena te hechiza con sus mimos y carantoñas ; te pone polvos en las albóndigas para que te quedes turulato por siempre y no pienses más que en volver a sus dominios. Sostengo.

 Ορφέας Περίδης. Παραμύθι

Τον ήλιο το φεγγάρι τη θάλασσα
ρωτάω μην την είδαν αντάμωσαν
κι ο ήλιος μου απαντάει απ’ το βουνό
θα φέξω όλο τον κόσμο και θα τη βρω

Μου λέει το φεγγάρι και μου γελά
στης μάνας της κοιμάται την αγκαλιά
εγώ θα την ξυπνήσω όταν τη δω
εμένανε μ’ ακούει σαν της μιλώ

Κι η θάλασσα μου λέει απ’ τα βάθη της
εσύ θα ‘σαι για πάντα η αγάπη της
τα κύματα θα στείλω του ωκεανού
να παν να της δροσίσουν καρδιά και νου

Κι η θάλασσα μου λέει απ’ τα βάθη της
εσύ θα ‘σαι για πάντα η αγάπη της
εγώ όλα τα ενώνω να σε χαρώ
τα δυο τα κάνω ένα γη κι ουρανό

Cuento
Letra y música: Orfeas Perídis

Al sol, la luna, el mar
Pregunto si la vieron
Y el sol me responde desde los montes
Iluminaré todo el mundo para encontrarla

Me dice la luna y se ríe
En los brazos de su madre duerme
Yo la despertaré cuando la vea
Ella me escucha cuando le hablo

Y el mar me dice desde sus profundidades
Tú siempre serás su amor
Te mandaré las olas de los océanos
Para le refresquen el corazón y el espíritu

Y el mar me dice desde sus profundidades
Tú siempre serás su amor
Lo uniré todo para agradarte
De la tierra y el cielo haré uno.

13 comentarios en «Sostiene María»

    1. Pues a mí tu comentario. Es como un verdadero honor, hablando de Marías, que tú aparezcas por aquí. Tengo debilidad por ese nombre Sois todas unas brujitas encantadoras.
      Besazos, Maria.

  1. Este sábado murió la madre de mi mejor amigo, tenia ya unos años en los que se asume que el fin de la vida puede llegar en cualquier momento.
    Le tenía mucho cariño, curiosamente ella también hacia unas sabrosisimas albóndigas, unas cuantas habré comido de chaval…
    Su hijo, como digo mi mejor amigo, ayer me desveló un secreto, todo el mundo la conocía como Cristina, pero mira por donde ese no era su nombre, era Maria, nació el día de Sta Cristina y de muy niña empezaron a llamarla así, si mas.
    Seguro que tu Maria es también una gran mujer.
    Como es habitual, tus palabras suenan amables, cargadas de buenos sentimientos. Un placer leerte Ana.
    Como decimos aquí, muxu bat.

    1. Era muy común antes bautizarse con un nombre y llamarse de otra forma. Mi madre, por culpa de eso ha tenido un lío de campeonato, porque se llamaba en el DNI como su hermana. Un día le llamó la policía y le dijo:
      – Señora es posible que le estén suplantando la personalidad.
      Ella agarró un sofoco tremendo.
      ¡Pero si es tu hermana! y lleváis toda la vida cambiandos los DNI cuando os conviene.
      También hacen las dos unas albondigas buenísimas. ¿Tendrá relación?

      Muxu bat, también digo yo.

  2. Ana, María es una soñadora (como los que por aquí andamos)… y su taberna es un nido de sueños… pero por desgracia, el Dow Jones, el Nikkey y el IBEX35 no entienden de eso. Aunque también pienso, y lo sabes, que hay dos tipos de griegos… los de Atenas y los demás, y Grecia saldrá adelante el día que los de Atenas dejen de estar "favorecidos" (lease esas piscinas que no existen oficialmente, lease esos puestos de funcionarios sin ir a trabajar, lease esos jubilados a los 52 años por el catálogo de trabajos peligrosos -entre los que están los peluqueros-… ) mientras… solo nos quedará llorar. De teutones no voy a hablar, que esos también son para echarles de comer aparte… ¡en fin! ya era hora que retomaras esta "saga griega" del blog. ¿Has desarañado ya toda la casa?.
    Un beso
    Paco.

    1. Creo que las cosas han cambiado mucho, ahora los de Atenas son los que lo pasan fatal. Aquí tienen sus huertos y sus cabritas, no buscan en las basuras.
      Los griegos tienen muchos problemas estructurales y ellos lo saben. El principal de ellos es que aquí no pagaba impuestos ni dios. Y cuando digo ni dios también me refiero a las grandes navieras y astilleros de Atenas, curiosamente en poder de las familias que siempre gobernaban este país. Ahora que el estado debe recaudar lo más inmediato es echar mano de los más pobres porque esos seguro que pagan.
      Aquí nunca ha habido IBI o impuestos sobre la propiedad. Todo griego, por humilde que fuera tenía algún terrenito heredado de la familia. Ahora les han puesto un impuesto desmesurado que muchos no pueden pagar; acaban vendiendo por dos duros. Adivina quien lo compra. Hay aquí una inmobiliaria de una mujer alemana que cada vez amplia más el local.
      Europa sabe que los griegos no pueden hacer frente a su deuda, a pesar de ello siguen apretando. No hay que haber hecho un master en Massachusetts para darse cuenta que alguien se está forrando con todo esto.
      Buf, me enciendo.
      Sí que he desarañado, pero da igual. Ellas, como Penélope, tejen lo que yo destejí antes.

      Otro beso, Paco.

  3. Hola Anusca, aquí me tienes, fondeado en Benirrás leyéndote. Quien lo diría. Que mujer, María y que bien lo pasamos y cenamos en su taberna. No sabría llegar si no me llevarais vosotros y no sería feliz si, cuando regresara a Lefkada, no pasara a cenar por su casa. Que impresionantes sus "teletadekias" y el resto de cosas que tomamos. ¿Te bebiste un vinito blanco a mi salud?
    Un beso muy grande para los dos
    Viriato

    1. ¿Estás de vacances? Muy bien, yo me tomo un vino y tú otro.
      Tu eres afortunado y has probado las keftedakias de María y otras delicatessen ¿A qué es todo un personaje?, aunque no hiciera las albondigas valdría la pena subir.

      Lo veo y otros dos más para vosotros.

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