El día 13 de octubre está dedicado a las escritoras. Es el lunes más cercano al aniversario de la muerte de Santa Teresa de Jesús, patrona de las letras españolas.
Algunos dirán: ¿por qué se necesita una celebración especial para las mujeres? Y yo les respondería: porque durante mucho tiempo fuimos las narradoras de fábulas en la sombra, inventoras de historias que pasaron a la posteridad como anónimas, mujeres con plumas escondidas en conventos y habitaciones sombrías, disfrazadas tras seudónimos o falsas firmas, compositoras de ripios pegadizos que se transmitieron de generación en generación, permitiendo a la gente sobrevivir en medio de la desesperanza.
¿A dónde vas, Caperucita?, a casa de la abuelita para que me cuente el desenlace de su encuentro con el feroz lobo.
Muchos de los cuentos que hoy consideramos clásicos fueron escritos por mujeres y narrados por abuelas y madres a sus hijos. La versión más antigua de La Cenicienta proviene de la tradición oral europea, contada y modificada por mujeres antes de ser escrita por Charles Perrault o los hermanos Grimm. La Bella Durmiente se considera un relato que circulaba en boca de románticas muchachas antes de que Perrault la transcribiera y rubricara. Los hermanos Grimm reconocieron que el personaje de Blancanieves surgió al oír cantinelas de las chiquillas de Kassel, en Alemania.
Las hermanas Brontë, J. K. Rowling o George Sand, entre otras, fueron afamadas escritoras que tuvieron que inventar nombres masculinos para poder ser publicadas. Podría seguir un buen rato, pero lo dejaré aquí. Podéis añadir vosotros otros ejemplos que se os ocurran.
El día 13 de octubre del 2025, a las 10:30 horas, he sido invitada por la biblioteca de Alfafar para hablar de la importancia de los cuentos escritos en el cielo. Y de todo lo que se les ocurra preguntar a los asistentes.
Hago notar que el acto está dentro del horario escolar, así que he de esperar un público de lo más exigente.
Creo que Alfafar, como muchos otros pueblos del sur del área Metropolitana de Valencia, afectados por las inundaciones de hace un año, se merecen más que nadie que de aquellos barros surjan buenos relatos, para permitir dejar atrás malos sueños.


Hola Ana , aunque normalmente no hago comentarios, leo todas tus entradas porque me gustan y siempre aprendo algo
Que la charla de Alfafar sea un éxito como en todas las que participas
Besos para Jesús y para ti
Hola, Mercedes. Gracias por intervenir. Seguro que iré a Madrid a hacer alguna presentación. Ya os mantendré informados. A ver si podemos vernos en persona.
Hola Anuska. Si aquellas mujeres levantaran la cabeza, se reirían al ver que todavía tenemos que explicar por qué hacen falta días así. Que en Alfafar corra menos agua y más tinta, que eso sí deja huella.
Un beso muy gordo para los dos
VIRIATO
Eso, eso. Qué las nuevas generaciones aprecien la escritura más que los reels insustanciales que hacen los famosos en las redes.
Un abrazote.